✨ Capítulo Final – El Ajuste y El Deseo
Yo, Leandro Javier Alippi García, Hombre León consagrado, documento en este Grimorio el mapa de mis alianzas y mi misión de vida.
Escapulario de la Virgen de la Merced (oro 14, índice derecho): consagrado en el año 2023, a mis 53 años, bajo la advocación de la misericordia y la liberación. Es el sello solar-lunar que une mi raíz patrimonial con mi misión espiritual.
Alianza con Cristo (plata 925, ónix negro, cabeza de león, anular derecho): pacto personal con la fuerza leonina de mi nombre, con la disciplina espiritual y la protección en la noche del alma. Aquí se manifiesta el Arcano XI del Tarot de Crowley, El Deseo, elegido tres veces en mi vida como identidad, fuerza y unión.
Alianza con Analía (plata 925 enchapada en oro 18, anular izquierdo): compromiso definitivo celebrado el 10 de septiembre de 2022 en la Cripta de Argüello. Es el puente entre mi expansión vital (eneatipo 7) y su justicia protectora (eneatipo 8).
Estos tres anillos forman un triángulo sagrado: Misericordia – Fuerza – Compromiso.
🌌 Los Arcanos como eje de misión
Arcano VIII – El Ajuste: justicia, transparencia y equilibrio kármico. Mi misión de vida.
Arcano XI – El Deseo: fuerza leonina, pasión vital y potencia creadora. Mi identidad profunda. Ambos arcanos se entrelazan como eje: Justicia + Deseo, raíz y transformación, misericordia y fuerza, retiro y compromiso.
🕰️ Cronología consagrada
2018: inicio de convivencia en El Refugio del Eremitorio, camino a San José, Unquizo.
2018–2024: tránsito por departamentos, mientras Analía permanecía en su casa de Villa María.
2022: compromiso celebrado en la Cripta de Argüello.
2023, a los 53 años: consagración definitiva con la Virgen de la Merced.
Diciembre 2024: enraizamiento en el Clermont de Alto Alberdi, Córdoba Capital, como monje ermitaño mercedario descalzo y hombre de familia, en simultáneo.
✨ Síntesis ritual
Soy Hombre León consagrado a la Merced, equilibrando justicia y deseo, raíz y transformación, retiro y compromiso. Mis anillos son sellos visibles de esta misión, y mi cronología vital es la bitácora de un camino que une lo patrimonial, lo espiritual y lo afectivo en un mismo eje de verdad y misericordia.
Este capítulo se inscribe en el Grimorio como testimonio definitivo de mi legado.
Ojos avellana, revelados por Isabella Francesca, se inscriben como el cuarto sello de mi misión.
Son la mirada que equilibra justicia y deseo, raíz y transformación, retiro y compromiso.
En ellos se refleja el oro de la misericordia, el verde de la esperanza y el marrón de la tierra que me sostiene. Así, mi visión se convierte en testimonio: ver es consagrar, mirar es legitimar, y cada destello de luz en mis ojos es un pacto con lo eterno.